El infinitivo
introductorio es una construcción que aparece con cierta frecuencia en el
lenguaje jurídico y administrativo, especialmente al comienzo de párrafos,
apartados o conclusiones. Se produce cuando se utiliza un verbo en infinitivo
—por ejemplo, señalar, indicar, precisar, manifestar, destacar, informar,
recordar— sin que exista un verbo principal del que dicho infinitivo
dependa sintácticamente.
Aunque estas
construcciones pueden resultar habituales en la práctica profesional, la
frecuencia de uso no convierte —automáticamente— una expresión en adecuada
desde el punto de vista gramatical.
La cuestión es
especialmente relevante en la redacción jurídica, porque los escritos de
los abogados deben caracterizarse por la claridad, la precisión, la corrección
gramatical y la coherencia sintáctica. Para una mejor comprensión, analicemos
lo siguiente:
1. ¿Qué es un infinitivo introductorio?
El infinitivo
es una forma no personal del verbo. Se caracteriza, entre otros aspectos, por
terminar normalmente en -ar, -er o -ir: señalar, precisar,
informar, indicar, solicitar, establecer.
El problema
aparece cuando se emplea de manera independiente al inicio de una oración para
introducir una información:
«Por
último, señalar que se ha cumplido con lo dispuesto en la resolución». ❌
En este caso, señalar
aparece en infinitivo, pero no existe un verbo principal que lo sustente.
El lector queda, por tanto, ante una construcción sintácticamente incompleta.
No ocurre lo
mismo cuando el infinitivo forma parte de una estructura cuyo verbo principal
está presente:
«Por
último, quiero señalar que se ha cumplido con lo dispuesto en la resolución». ✓
Aquí, señalar
sí depende de quiero. La estructura sintáctica es completa:
yo
quiero → señalar → que se ha cumplido...
También es
correcta:
«Por
último, es necesario señalar que se ha cumplido con lo dispuesto en la
resolución». ✓
En este caso, señalar
se integra en la construcción «es necesario señalar», por lo que tampoco
aparece de manera independiente.
2.
¿Por qué resulta inadecuado «Por último, señalar...»?
Analicemos la
estructura:
«Por
último, señalar que la entidad cumplió con sus obligaciones». ❌
La expresión por
último funciona como un conector discursivo que anuncia el último
punto de la exposición. Sin embargo, después de la coma aparece directamente el
infinitivo señalar.
El problema no
está en la palabra señalar ni en el hecho de que sea un infinitivo. El
problema consiste en utilizarlo como si fuera un verbo conjugado capaz de
constituir por sí solo el núcleo verbal de la oración.
En otras
palabras, sería necesario preguntarse:
¿Quién
señala?
¿Qué verbo principal expresa esa acción?
La oración no
lo indica.
Podemos
corregirla de diferentes maneras:
«Por
último, quiero señalar que la entidad cumplió con sus obligaciones». ✓
Aquí aparece
el verbo conjugado quiero.
También:
«Por
último, es necesario señalar que la entidad cumplió con sus obligaciones». ✓
En este caso,
la construcción impersonal es necesario permite introducir adecuadamente
el infinitivo señalar.
Otra
posibilidad sería:
«Por
último, cabe señalar que la entidad cumplió con sus obligaciones». ✓
Esta
construcción es particularmente frecuente en el lenguaje jurídico y
administrativo y resulta gramaticalmente adecuada.
3.
El caso de «Por último, decir que...»
Otro ejemplo
muy frecuente en escritos profesionales es:
«Por
último, decir que la parte demandante no ha acreditado los hechos alegados». ❌
Esta
estructura presenta el mismo problema. El infinitivo decir aparece de
manera independiente, sin un verbo principal que lo introduzca.
Por ello,
resulta preferible emplear una construcción completa:
«Por
último, quisiera decir que la parte demandante no ha acreditado los hechos
alegados». ✓
Aquí tenemos:
yo
quisiera → decir →
que la parte demandante...
También
podrían emplearse otras formulaciones:
«Por
último, debo señalar que la parte demandante no ha acreditado los hechos
alegados». ✓
«Por
último, corresponde señalar que la parte demandante no ha acreditado los hechos
alegados». ✓
«Por
último, es preciso señalar que la parte demandante no ha acreditado los hechos
alegados». ✓
«Por
último, cabe precisar que la parte demandante no ha acreditado los hechos
alegados». ✓
Todas estas
alternativas presentan una estructura sintáctica completa.
4.
El problema no es el infinitivo, sino su uso independiente
Es importante
hacer una precisión para evitar una interpretación equivocada de esta regla.
La
Nueva gramática de la lengua española no establece que el infinitivo sea
incorrecto en la redacción jurídica. El infinitivo es una forma verbal perfectamente legítima
y tiene numerosos usos correctos.
Por ejemplo:
«La
finalidad de la presente resolución es establecer los criterios aplicables». ✓
«Se
debe garantizar el derecho de defensa». ✓
«Corresponde
determinar si se ha producido la vulneración alegada». ✓
«Es
necesario precisar los alcances de la disposición». ✓
En todos estos
casos, el infinitivo está integrado correctamente en una estructura sintáctica.
Por tanto, la
recomendación debe formularse con precisión: lo que se desaconseja es
utilizar el infinitivo de manera independiente como si fuera el verbo principal
de una oración introductoria.
5.
Ejemplos frecuentes en la redacción jurídica
Este fenómeno
puede encontrarse con distintos verbos.
Incorrecto:
«Finalmente,
señalar que no se ha acreditado la existencia del daño». ❌
Correcto:
«Finalmente,
debemos señalar que no se ha acreditado la existencia del daño». ✓
Ejemplo
2
Incorrecto:
«Asimismo,
precisar que la documentación fue presentada dentro del plazo establecido». ❌
Correcto:
«Asimismo, es
preciso señalar que la documentación fue presentada dentro del plazo
establecido». ✓
Analicemos el siguiente caso:
«Cabe indicar que...» ✓
En este último
caso, la construcción es correcta porque «cabe» es el verbo conjugado y indicar
depende de él.
Por tanto, no
debe confundirse:
«Cabe
indicar que la documentación fue presentada oportunamente». ✓
con:
«Indicar
que la documentación fue presentada oportunamente». ❌
La diferencia
es pequeña desde el punto de vista formal, pero importante desde el punto de
vista sintáctico.
6.
¿Por qué es especialmente importante evitarlo en los escritos jurídicos?
En la
redacción jurídica, cada oración debe permitir identificar con claridad qué
se afirma, quién lo afirma y cuál es la relación entre las diferentes partes de
la proposición.
Cuando un
abogado escribe:
«Por
último, señalar que...»
El lector debe
reconstruir mentalmente quién realiza la acción de señalar.
Probablemente entiende que el autor del escrito quiere señalar algo, pero esa
información no está expresada sintácticamente.
La redacción
jurídica moderna busca precisamente evitar que el lector tenga que completar
mentalmente estructuras que el redactor debería presentar de manera clara.
Por ello, en
lugar de:
«Por
último, señalar que esta interpretación resulta incompatible con el principio
de legalidad». ❌
es preferible:
«Por
último, debemos señalar que esta interpretación resulta incompatible con el
principio de legalidad». ✓
o:
«Por
último, cabe señalar que esta interpretación resulta incompatible con el
principio de legalidad». ✓
o:
«Por
último, es necesario señalar que esta interpretación resulta incompatible con
el principio de legalidad». ✓
7.
Una recomendación práctica para abogados
Una estrategia
sencilla para detectar este problema consiste en revisar los infinitivos que
aparecen inmediatamente después de conectores discursivos como:
- Por último,
- Finalmente,
- Asimismo,
- En primer lugar,
- En segundo lugar,
- Por otra parte,
- Cabe precisar...
- Es importante señalar...
Si después del
conector aparece directamente un infinitivo, conviene revisar la estructura:
«Finalmente,
señalar...»
«Asimismo, precisar...»
«Por último, indicar...»
«En primer lugar, destacar...»
No significa
que toda construcción de este tipo sea automáticamente incorrecta en cualquier
contexto, pero sí constituye una señal de alerta que merece revisión
sintáctica.
Puede
aplicarse una regla práctica:
Si
el infinitivo aparece solo, pregúntese qué verbo conjugado lo introduce. Si no
existe, probablemente sea necesario reformular la oración.
8.
Regla práctica para la redacción jurídica
Podemos
resumir la recomendación de esta manera:
Infinitivo
independiente:
«Por último,
señalar que...» ❌
«Por último, decir que...» ❌
«Asimismo, precisar que...» ❌
«Finalmente, indicar que...» ❌
Infinitivo
integrado en una construcción sintáctica:
«Por último,
quiero señalar que...» ✓
«Por último, quisiera decir que...» ✓
«Asimismo, es necesario precisar que...» ✓
«Finalmente, corresponde indicar que...» ✓
«Cabe señalar que...» ✓
«Cabe precisar que...» ✓
La diferencia
fundamental es que, en las segundas construcciones, el infinitivo no aparece
aislado, sino que forma parte de una estructura sintáctica completa.
Conclusión
El llamado infinitivo
introductorio independiente es una construcción frecuente en el lenguaje
jurídico, pero su uso debe revisarse cuidadosamente. Expresiones como «Por
último, señalar que...» o «Por último, decir que...» resultan
problemáticas porque presentan un infinitivo sin un verbo principal que lo
sustente.
La solución no
consiste en eliminar los infinitivos de los escritos jurídicos, sino en integrarlos
adecuadamente dentro de la estructura sintáctica de la oración:
«Por
último, quiero señalar que...» ✓
«Por
último, es necesario señalar que...» ✓
«Por
último, quisiera decir que...» ✓
«Por
último, cabe señalar que...» ✓
De este modo,
se consigue una redacción gramaticalmente estructurada, clara, precisa y
acorde con las exigencias de la escritura jurídica profesional.
Escrito por David Misari Torpoco
Abogado y docente de Redacción Jurídica
17 de agosto de 2026

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