6 maneras sencillas de evitar el plagio

A estas alturas, luego de tantas demostraciones de plagio en varias tesis de altos funcionarios, debemos aprender a tener cuidado y no caer o incurrir en lo que se denomina como plagio.

¿Qué es el plagio?


Simplemente, se entiende como plagio a la acción de copiar, extraer o colocar palabras, ideas o párrafos que pertenecen a trabajos de otros autores y no citarlos adecuadamente. En otras palabras, el plagio consiste en hacer pasar como propio, las ideas de otros. En nuestro ámbito, el derecho, se puede decir que se comete una infracción al derecho de autor, pues si no se cita adecuadamente o no se tiene el consentimiento del autor para tomar sus textos y plasmarlos como si fueran originales, entonces se considera plagio. 

¿Cómo evitar el plagio?


Evitar el plagio es sencillo, simplemente, requieres de tiempo para crear o producir un trabajo original y precisamente, el factor tiempo, es lo que no poseen algunas personas y por eso buscan lo fácil y caen en el plagio. 

A continuación te ofreceré seis consejos para evitar el plagio y ya queda en cada cual si los aplica o al menos lo tiene en cuenta.

1. Leer. Un primer consejo para que no caigas en el plagio es que trates de leer la mayor cantidad de textos, artículos, ensayos o monografías sobre el tema que desarrollarás. Si lees diversos trabajos relacionados a tu tema, entonces tendrás más ideas para proponer en tu investigación. 

2. Investiga. Todo buen trabajo de investigación requiere siempre de investigaciones previas. Debes buscar fuentes, indagar en ellas y extraer lo mejor de ellas para que puedas citar o referenciar en tu trabajo.Además, la investigación que efectúes logrará ampliar tus conocimientos sobre el tema que trabajes y te ayudará a contrastar ideas.

3. Comenta. Siempre que desarrolles un trabajo de investigación y leas a algún autor, trata de escribir comentarios sobre lo que has leído en alguna agenda o cuaderno de apuntes. Comenta si estás a favor o si estás en contra y busca argumentos para que tus comentarios obtengan consistencia y rigurosidad académica. Aplica la técnica de los antiguos glosadores del derecho, quienes llenaron sus libros con sus comentarios.

4. Consulta. Si encuentras alguna limitación para seguir con la redacción de tu investigación, trata de buscar a docentes o especialistas en el tema que desarrollas y pacta con ellos una cita para que puedas consultarles sobre el tema y así, ellos te darán ideas o quizá propuestas que puedas adherir y complementar a tu investigación. 

5. Capacitación. Trata de averiguar si alguna institución ofrece algún curso relacionado a tu tema de investigación. Por ejemplo, si tu trabajo de investigación es sobre derecho laboral, entonces, busca cursos, talleres, seminarios o diplomados de derecho laboral y en algún momento de la clase, pregunta a tu profesor sobre tus inquietudes o dudas de tu trabajo de investigación, pues el docente (como especialista) te puede proponer algunas soluciones o algunas referencias sobre el tema que trabajas. Además, si ya estás inscrito en el curso, aprenderás más.

6. Cita. Este sexto punto es el principal, pues si no citas, incurres en plagio. Nunca te olvides de citar tus fuentes en tu trabajo. No importa el sistema o estilo de citación que apliques (APA, MLA, Chicago, Vancouver, Sistema de citación humanístico u otros). Incluso, por más que efectúes un parafraseo, siempre debes citar la fuente de donde obtuviste esa información. Recuerda también que las citas textuales se marcan con comillas dobles y se escriben con letra redonda. 

Todo trabajo debidamente citado es la mejor manera de evitar un plagio.



Escrito por David E. Misari Torpoco
23 de setiembre de 2022

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